Santo Domingo. El Gobierno dominicano dio un paso clave en uno de sus proyectos de movilidad más ambiciosos al adjudicar la primera fase del monorriel de Santo Domingo al Consorcio Nacional de Movilidad Integral (CNMI), integrado por firmas dominicanas y mexicanas. La adjudicación fue realizada por el Fideicomiso para el Desarrollo del Sistema de Transporte Masivo (Fitram), que aseguró que el proceso fue abierto, competitivo y acompañado por observadores externos.
De acuerdo con la información oficial difundida, el consorcio ganador obtuvo 99.8 puntos en la evaluación técnica y presentó una oferta económica de RD$28,985 millones para asumir la ingeniería de detalle, la construcción de las obras civiles y los sistemas asociados. El proyecto contempla una primera etapa de 10.5 kilómetros que conectará al Distrito Nacional con Santo Domingo Este, con un trazado de 12 estaciones desde la avenida Charles de Gaulle hasta el Centro Olímpico, enlazando además con las líneas 1 y 2 del Metro.
La iniciativa forma parte del plan integral de movilidad del Gran Santo Domingo y, según lo informado, contará con financiamiento en condiciones preferenciales a través del Tesoro francés y la Agencia Francesa de Desarrollo. El Ejecutivo también comunicó que los trabajos de construcción comenzarían en el transcurso de la próxima semana, luego de la reunión sostenida en París entre el presidente Luis Abinader y su homólogo francés, Emmanuel Macron.
No obstante, la adjudicación no llega sin cuestionamientos. La propia documentación reseñada indica que algunas de las obras de referencia atribuidas a empresas del consorcio aún no han concluido plenamente, lo que ya coloca el foco público sobre la ejecución, los plazos y la capacidad real de respuesta del grupo adjudicatario. En otras palabras, el anuncio representa una buena noticia para la movilidad urbana, pero también abre una etapa de escrutinio sobre transparencia, calidad constructiva y cumplimiento.
