La salida de varios funcionarios, incluida la del consultor jurídico, se suma a la denuncia de presuntas irregularidades en la asignación de obras en Caminos Vecinales y abre un nuevo foco de tensión en la institución.

Santo Domingo. El Ministerio de Agricultura enfrenta una nueva tormenta interna tras la renuncia de varios funcionarios de alto nivel, en medio de denuncias sobre presuntas irregularidades en procesos vinculados al área de Caminos Vecinales y cuestionamientos al ambiente de trabajo dentro de la institución.
Uno de los casos que más ha llamado la atención es el del exencargado del Departamento de Construcción y Reconstrucción de Caminos Vecinales, Eduard Francisco Marte Estrella, cuya salida se produjo luego de denunciar supuestas presiones para adjudicar obras sin licitación. La denuncia fue lo suficientemente grave como para que la Dirección General de Contrataciones Públicas informara que, junto a la Unidad Antifraude de la Contraloría, se encontraba verificando el caso para determinar si procede una investigación de oficio.
De acuerdo con reportes publicados a inicios de abril, la denuncia gira en torno a alegadas presiones para canalizar contrataciones millonarias sin agotar los procedimientos establecidos por la ley. Aunque el Ministerio de Agricultura negó públicamente el contenido de la carta que circuló en marzo sobre ese caso, la controversia no se detuvo y el episodio siguió escalando en el debate público.
A esa situación ahora se suma la renuncia de otros funcionarios cercanos a la actual gestión. Un reporte divulgado este 9 de abril indica que entre los salientes figuran Jesús Pimentel Bencosme, consultor jurídico; Miguel López, director financiero; y Raidon Rafael Moscoso Castillo, viceministro Administrativo y Financiero. El mismo reporte señala que estas salidas se producen en medio de inconformidad con el trato dentro del ministerio.
En el caso de Jesús Manuel Pimentel Bencosme, una carta fechada el 9 de abril de 2026 y puesta a circular establece que su renuncia inmediata como encargado del Departamento Jurídico obedeció a un ambiente de trabajo hostil, marcado por “situaciones de persecución e irrespeto”. En el documento, también denuncia “reiteradas vulneraciones a los debidos procesos y a las normas que deben regir el ejercicio de la función pública”, alegando que esas condiciones impedían el adecuado desempeño de sus funciones.
La relevancia de esa dimisión aumenta porque el portal oficial del Ministerio de Agricultura todavía mostraba a Jesús Manuel Pimentel Bencosme como Consultor Jurídico dentro de la estructura institucional, lo que confirma su posición dentro del equipo de alta dirección.
El cuadro se complica aún más porque el caso de Caminos Vecinales no quedó como una simple denuncia en redes. La verificación anunciada por Contrataciones Públicas convirtió el tema en un asunto bajo observación oficial, en un momento en que la cartera agrícola ya luce impactada por salidas sucesivas de funcionarios clave.
Hasta el momento, el Ministerio de Agricultura ha defendido su actuación y ha rechazado los señalamientos sobre supuestas irregularidades. El ministro Francisco Oliverio Espaillat Bencosme sostuvo públicamente que los contenidos atribuidos a la carta divulgada sobre Caminos Vecinales no se corresponden con la realidad ni con los documentos oficiales del ministerio.
Sin embargo, la coincidencia entre denuncias de presuntas irregularidades, quejas sobre violaciones a los debidos procesos y la salida de varios funcionarios de áreas sensibles como Jurídica, Finanzas y la administración interna, coloca al Ministerio de Agricultura en una posición incómoda y bajo creciente escrutinio público. Esa combinación no solo golpea la imagen de la institución, sino que también plantea preguntas sobre su gobernanza interna y el manejo de sus procesos administrativos.
Por ahora, el caso se mueve en dos planos, uno administrativo, por las renuncias que siguen saliendo a la luz, y otro institucional, por la revisión oficial de la denuncia relacionada con Caminos Vecinales. Lo que ocurra en los próximos días podría definir si se trató de una crisis de gestión o de un escándalo de mayor alcance dentro de una de las instituciones más sensibles del aparato público.
